El estadio propuesto por el Manchester United contará con una cubierta de vidrio y acero.
Old Trafford, el emblemático hogar del Manchester United, se acerca al final de su ciclo tras 115 años de historia. En respuesta, el club ha anunciado planes ambiciosos: la construcción de un nuevo estadio de última generación en un terreno adyacente, donde el acero es uno de los materiales estructurales clave.
Sir Jim Ratcliffe, copropietario del club, ha encomendado el diseño a la prestigiosa firma británica Foster + Partners, con el firme propósito de crear el mejor estadio de fútbol del mundo. El enfoque será claro: colocar a los aficionados en el centro de la experiencia, garantizando una visibilidad perfecta del terreno de juego y una acústica inigualable.
La propuesta arquitectónica es tan audaz como innovadora. El nuevo estadio estará coronado por una monumental marquesina de vidrio y acero, sostenida por tres mástiles de 200 metros de altura, que se convertirán en las estructuras más altas de la ciudad de Manchester. Esta marquesina cubrirá tanto el estadio como una gran plaza pública circundante, cuyo tamaño duplicará al de Trafalgar Square en Londres.
Más allá de su impacto visual, esta estructura tendrá funciones sostenibles: protegerá a los aficionados del sol y la lluvia, recolectará agua pluvial y generará energía solar. Con una capacidad proyectada de 100.000 espectadores, el nuevo recinto se perfila como el estadio más grande del Reino Unido y el segundo en Europa, sólo por detrás del Camp Nou en Barcelona.
Aunque aún no se ha definido una fecha de inicio, el plan contempla finalizar la construcción en tan solo cinco años, la mitad del tiempo habitual en proyectos similares en el Reino Unido. Esto será posible gracias al uso de sistemas modulares y prefabricados: se emplearán 160 componentes principales, muchos de los cuales llegarán por vía fluvial a través del Canal de Navegación de Mánchester.
El proyecto va más allá del estadio. Foster + Partners también liderará la transformación urbana del distrito de Old Trafford, en los terrenos colindantes propiedad del club. Se prevé la creación de hasta 17.000 viviendas y la integración de espacios de uso mixto con infraestructuras de transporte sostenibles.
Lord Norman Foster, fundador del estudio, expresó:
“Como orgulloso mancuniano, me apasiona la oportunidad de revitalizar el gran legado industrial de Manchester, dando vida a una nueva comunidad dinámica, con viviendas, empleos y un estadio de clase mundial para el club de fútbol más famoso del mundo: el Manchester United.”
Aunque el financiamiento y la planificación definitiva aún están en proceso, una cosa es segura: el acero será el corazón del futuro 'New Trafford', marcando un nuevo capítulo en la historia de uno de los clubes más emblemáticos del deporte mundial.

