Greenland Centre, Sidney, Australia
Desde el siglo XIX, la fiabilidad y versatilidad del acero lo han convertido en un material esencial para la construcción de rascacielos en todo el mundo. Pero ¿qué sucede cuando estas torres dejan de utilizarse? Un innovador proyecto en Australia demuestra cómo el acero puede emplearse de manera sostenible en futuras construcciones.
Ubicado en pleno distrito financiero de Sídney, el antiguo edificio patrimonial que albergó la oficina de la Junta de Aguas de la ciudad está siendo sometido a una profunda remodelación. Aunque su fachada y el interior han sido completamente demolidos, la estructura de acero expuesta se está reutilizando como base para una nueva construcción que añadirá 44 plantas a la original. Una vez finalizado, el Greenland Centre se convertirá en el edificio residencial más alto de Sidney, con una altura de 235 metros.
Equipo del proyecto:
- Cliente: Greenland Group
- Arquitecto: BVN
- Ingeniero estructural de obras permanentes: Arup
- Ingeniero de obras temporales: Robert Bird Group (RBG)
- Contratista: Probuild
- Acero estructural: BHP (proveedor original)
Este proyecto, desarrollado por el Grupo Greenland, empresa gubernamental con sede en Shanghai, en colaboración con Probuild, una de las constructoras más importantes de Australia, busca transformar un ícono urbano. El estudio de arquitectura BVN fue seleccionado entre seis firmas internacionales a través del Concurso de Excelencia en Diseño de la Ciudad de Sidney.
El objetivo es crear 470 apartamentos y seis penthouses en 66 pisos, mientras que el edificio art déco contiguo será renovado para albergar un centro creativo, un espacio comercial a nivel de calle y un hotel boutique.
El acero y su contribución a la construcción sostenible
Con un presupuesto de 400 millones de dólares, las obras comenzaron en 2015, siguiendo los más altos estándares de construcción sostenible. En total, el 99 % de los residuos generados han sido reciclados, incluyendo 25 000 toneladas de hormigón y 3200 toneladas de ladrillo.
Este compromiso con la sostenibilidad también ha permitido conservar gran parte de la estructura de acero original del edificio. Aunque el revestimiento de hormigón tuvo que ser retirado, el armazón de acero sigue siendo la columna vertebral del nuevo edificio. Se han preservado las columnas originales de la torre y las vigas de los pisos principal y secundario, reforzadas con placas de acero con listones para incrementar la resistencia estructural.
“El uso de la estructura de acero existente rinde homenaje al pasado arquitectónico de Sidney, mientras que los 'Balcones de Sidney' ofrecen una visión de la futura vida urbana de la ciudad.”
— Simon Gray, Director General del Grupo Probuild
El reto de construir sobre una estructura preexistente
Uno de los mayores desafíos del Greenland Centre es que el edificio original contaba con solo 26 plantas. Sin embargo, la estructura de acero existente ha demostrado su resistencia y adaptabilidad, siendo capaz de soportar las 44 plantas adicionales de la nueva torre.
El sistema lateral original del edificio fue construido con arriostramientos verticales en forma de chevron, compuestos por placas de acero en tensión y compresión. Estas estructuras finalizan en la planta baja, donde las cargas laterales se transfieren a los muros del sótano. Además, la construcción original integraba columnas de acero prefabricadas revestidas de hormigón para protección contra incendios, junto con unidades de doble T apoyadas sobre vigas de acero, algunas de ellas con una luz de hasta 22 metros.
Flexibilidad y adaptabilidad en la construcción
La capacidad de adaptación del acero ha permitido superar los retos de elevar la altura de la torre y transformar una antigua oficina en un espacio residencial de primer nivel.
El edificio contará con una fachada de vidrio angular modulable, diseñada para garantizar la funcionalidad de los balcones exteriores, independientemente de la velocidad del viento, mientras proporciona soporte estructural adicional. Además, el equipo de construcción trabaja meticulosamente para cumplir con los códigos de edificación sin comprometer la estética del diseño.
Homenaje a la tradición arquitectónica en acero de Sidney
El edificio original de la Junta de Aguas incorporó técnicas pioneras para su época, posibles gracias a las propiedades únicas del acero y al enfoque innovador de BHP, su proveedor original. Para crear un espacio sin columnas —inusual en aquel tiempo—, se diseñaron vigas de doble T con una luz de 7 metros entre vigas de acero de alta resistencia de 25 metros. Esta metodología permitía la instalación de dos paneles de suelo simultáneamente, logrando completar un piso en un solo día.
La posibilidad de soldar nuevas estructuras al acero existente no solo lo convierte en un material ideal para este tipo de remodelaciones, sino que también subraya su papel clave en la evolución del paisaje urbano.
El rejuvenecimiento de torres emblemáticas como el Greenland Centre no sería posible sin la durabilidad y fiabilidad del acero. Los horizontes urbanos del siglo XXI deberán ser más sostenibles que nunca, y el acero seguirá desempeñando un papel fundamental.
A medida que los rascacielos del pasado son readaptados para nuevas necesidades, muchos de sus materiales deberán ser reciclados, pero el acero seguirá siendo la base estructural que los hace posibles.
Images: BVN Donovan Hill via CTBUH, iStock
https://constructsteel.org/projects/case-study-the-greenland-centre/

